En sus enseñanzas, Jesús fue sumamente claro acerca de muchas cosas, y el juzgar fue una de ellas. Él dijo: «No juzguen a los demás y no serán juzgados ustedes». Es decir, no se puede ser más claro que eso. Y aun así vivimos en una sociedad que juzga hasta la saciedad. Vivimos en una cultura que opina acerca de todo. Opinamos sobre cosas de las que no conocemos nada, solamente porque vimos un anuncio en algún programa de televisión. Por tanto, Dios trata de liberarnos de todo esto, de enseñarnos a aceptar a los demás en vez de juzgarlos. Y es una lección muy, muy difícil, pero es la manera en que Dios ama.
¿Cuántas veces al día crees que juzgas? ¿Cuántas veces al día crees que te juzgas? ¿Cuántas veces al día crees que juzgas a otras personas? Este es el reto de hoy: cuenta. Cuenta las veces que hoy te juzgas. Cuenta las veces que hoy juzgas a otras personas. Pídele a Dios que te libere de juzgar.